Vas a estar perdiendo el tiempo,
porque atrás nuestro viene un viento
que derriba todo lo que toca,
porque mi canto ya tiene otras bocas
y ya nadie lo puede callar.
Nadie lo podría haber dicho mejor. Llegamos demasiado lejos para encerrar los sentidos. Por eso, hoy, y siempre, nadie va a poder callar lo que tengo que decir.
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