El enemigo peor, ese gran saboteador, siempre será uno mismo y ese miedo a estar mejor.
Más convencido que nunca, que adentro mío hay un viento que derriba todo lo que toca, y que nadie lo puede parar. Ganes o pierdas, lo más dificil es jugar. Y yo quiero seguir jugando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario