domingo, 23 de agosto de 2009

“Mi Dios no juega dados, quizás este a mi favor.”
Soltame – intentó decir él, cuando su padre lo agarró fuertemente del brazo, pero de su boca no salió más que un leve quejido.
Soltame – esta vez pudo pronunciar bien las silabas. Y ante la nueva negativa del padre, forcejeó con todas sus fuerzas, pero no pudo librarse de esa pesada mano de metal, tan firme, que lo tenía como amordazado a un error del que no quería ser cómplice nunca más. Hacía tiempo que las cosas no iban bien, que la relación con el viejo no podía ser armónica, pero ese día había estallado todo. No es que él no quisiera hacer bien las cosas (y ahí es donde nadie lo entendía), sino que había algo que lo tiraba para abajo. Existía una máquina dentro de su cuerpo, en su cabeza, que no lo dejaba ilusionarse, que le destruía su sueño una y otra vez, hasta cansarlo y agotarlo.
Bueno, pará – se convenció de que por la fuerza no ganaría-. Vamos a hablar, dejame explicarte por qué hice lo que hice – Esta vez el padre aflojó un poco la fuerza de su mano, pero en su turbia cara se seguían distinguiendo los ojos desorbitados por el enojo y la frustración. –Te juro que no te quise hacer nada malo, fue un instinto. No tuve la culpa.
El padre callaba, y él desesperadamente pedía auxilio en unos ojos que daban miedo. Se escuchó un leve susurro en algún lado; detrás de la puerta del comedor había alguien, pero ninguno de los dos humanos que había en la casa percibió al ser que se movía a través de las sombras, alimentándose del dolor, del odio y de la frustración.
No vengo a contar esta historia para dar concejos ni lecciones, no. Sólo quiero contarlo, explicarlo. Nunca creí en los espíritus, ni nada de eso. Ni siquiera creo en Dios. Perdón, en realidad no creo en aquél Dios, sino en un ser que cambia de nombre con el tiempo, al que algunos definen como música y otros como arte. Para mí, la música es arte, y el arte es música.
Vuelvo a la historia. El padre transpiraba, y seguía apretando la mano de su hijo, que, cada vez con más miedo, intentaba explicar el suceso acontecido la noche anterior. No voy a contar lo ocurrido, sólo quería meterlos en una situación que se vive a diario en cualquier hogar. Aquél ser, atrás de la puerta, olía a comida y su boca, hecha agua, quería saciar una sensación de bienestar que le producía asco. Siempre andaba dando vueltas, por ahí, en cualquier ciudad, en cualquier país, alimentándose de la hipocresía, del dolor, del sufrimiento, del hambre, de la guerra. Hay seres por todos lados, me dijo Dios una vez, hay que saber como vencerlos.
En la vida es imposible no pelear, no discutir. Discutiendo se ganan cosas. Discutiendo y peleando por lo que uno cree y por lo que uno ilusiona, se forma una vida. Es así. Pero hay que pelear por la verdad, hay que sentir por la paz y vivir por la confianza. Así estos seres, inmundos y asquerosas bazofias, no pueden vivirnos. No pueden sacarnos lo que llevamos adentro y lo que construimos de a poco en toda la vida.
Que idiota resulta hablar directamente a las máquinas de construir seres. Explicar esto en un sistema dónde la mentira no lastima, y donde los valores se han enturbiado hasta convertirse en superficialidades. Pero no hay qué hacer, sino hablar. Hablar, y aprender, por sobre todas las cosas, y siempre con verdad.
El ser que se esconde detrás de las puertas no es la muerte, ni es el diablo, sino somos nosotros mismos. Nos rastreamos y nos consumimos por dentro pensando en venganza, pero nos olvidamos de vivir.
Les pido, señores del jurado, intenten entenderme, intenten pensar en un mundo donde los humanos sean sólo humanos, y no máquinas de matar. ¿A quién se le ocurre sembrar un sistema hipócrita, absuelto de toda norma irracional? Por favor, piensen en eso. Luego, no tendré problema en ser ahorcado, sabiendo que la hipocresía me ha ganado a mí, también.

martes, 18 de agosto de 2009

mi ilusión, es mi estrella, mi dios, mi razón



Por favor, escuchame, si querés esta vez,
porque necesito verte bien,
sin tus manos voy cayendo sin red,
en esta cuerda de humo.



Ni un momento, ni la eternidad,
esto va más allá,
con vos mi alma se volvió a iluminar,
si no fuera porque vos estás,
yo no estaría acá.



Desde tus ojos se ve mucho más..

lunes, 17 de agosto de 2009

EN LOS TRIBUNALES HAY GUIÑOS, POR TODOS LADOS


En esta sociedad de hoy
esta el pueblo, esta el rey
esta el gil de las noticias
o mentiras de la ley
esta el tonto ,esta el sabio
mas atras viene el sicario
con su arma y con su carro
o cualquier sobre en tu bolso
aunque nunca encuentro nada
y el espejo sea el psicologo
el tambien es cruel, quiza asi
ah ah ah ah ahhh

como yo no entiendes nada
y no conoces sus guerras
de las sonrisas falsas,
ahora tiras de la lengua
lo que digas ya esta escrito
lo firmaron de antemano
le pondremos solo el pago
en esta gran colma de navos

Se perdio el señor soborno
y todos lo estan buscando
alla por los tribunales
hay guiños, por todos lados
y la estatua de la entrada
tiene los ojos (lacrados o tapados)
aunque le enciendan un millon de velas
quienes hoy hoy hoyy
la estan violando !

Se perdio el Señor soborno
y todos lo estan buscando
alla por los tribunales
hay guiños, por todos lados
y la estatua de la entrada
tiene los ojos tapados
aunque le enciendan un millon de velas
quienes hoy hoy, hoyy la hacen siempreeeee
la estan violandoo !

viernes, 14 de agosto de 2009

CJS


MAÑANA TE VEO, PATO FONTANET.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Vivo esta vida sólo si vivo en tu vida.



1) Jijiji - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota


2) Tarea Fina - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota


3) Un Ángel Para Tu Soledad - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota


4) Juguetes Perdidos - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota


5) En El Baldío - La Renga


6) Ya Nadie Va A Escuchar Tu Remera - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota


7) Semen-up - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota


8) El Rey De La Triste Felicidad - La Renga


9) Hablando De La Libertad - La Renga


10) Motorpsico - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota


11) Ala Delta - Divididos


12) El Infierno Está Encantador Esta Noche - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota


13) Debede - Sumo


14) Heroína - Sumo


15) Fusilado Por La Cruz Roja - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota


16) Ñam Fri Fruli Fali Fru - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota


17) Yo No Me Caí Del Cielo - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota


18) Mi Perro Dinamita - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota


19) La Bestia Pop - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota


20) Superlógico - Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota




Puedo seguir infinitamente y mi felicidad seguirá siendo esta música tan terrible que penetra por los oídos como un sordo ruído sin destino. No mires, por favor. No prendas la luz. Vas corriendo a la deriva. Los ojos ciegos bien abiertos.


El pogo más grande será y seguirá siendo el pogo más grande del mundo, siempre. Por sobre todas las cosas, no nos olvidemos de nosotros, recordemonos.




jueves, 6 de agosto de 2009

Sabes que? Sos mi vida, aunque te enojes por boludeces. Vos ya sabes que las cosas que te digo no son para que te enojes, nada mas quiero verte bien, como te repetí mil veces. Gracias por hacer que confíe mas en mí, y por hacerme saber que puedo confiar en vos, que siempre que te necesite voy a tenerte al lado mío. Sos el mejor y no te cambio por nada.

En el baldío


Las garras de un terrible ser,

desplumaban a un ángel del cielo,

desde aquí lo vi caer,

hacia el baldío de los misterios.


Yo corrí desesperado,

sentí el ardor de una herida abierta,

estaba el ángel ahí tirado,

y en sus ojos habló la tristeza.


No me mires así, Dios me ha hecho para caer,

y no sientas pena por mí, tal vez vivir cueste el pecado,

y si todo lo soñado no vive en la realidad,

es el ángel que te cuida, el que ves caído acá.


Las espinas del cardo santo,

lo abrazaron en su caída,

y entre saumerios de basura,

el ángel aquel se moría.


Se hundió un vacío a mis espaldas,

y sentí que solo me quedaba,

en el baldío de los misterios,

con esos ojos tristes que me hablaban.


No me mires así, Dios me ha hecho para caer,
y no sientas pena por mí, tal vez vivir cueste el pecado,
y si todo lo soñado no vive en la realidad,
es el ángel que te cuida, que se está muriendo acá.

martes, 4 de agosto de 2009

la que me hace ver todo distinto.

Inmersos en esta larga noche, donde todo es cruel, siempre hay una luz allá a lo lejos. Siempre hay un fuego que se enciende para calentar corazones, y no para quemarlos. En la hoguera, tal vez, nos iremos quemando, y sin embargo, nada de todo esto puede terminar sin un buen fin.
No hay irrealidad en lo que hablo, es sólo la vaga idea de una conciencia sin manipulaciones, que enfría y calienta al ser que no quiere ser como a un metal que de tal frío, quema, y de tal caliente, hiela. Hielasangre. Sólo vivo esta vida si vivo en tu vida, y necesito algo que me aferre al sentir que provoca verte bien.

“Sin darme cuenta ya me está abrazando esta locura. La que me hace ver todo distinto, la que me hace encontrar los caminos.”

Somos prófugos del recuerdo, intentando mejorar aquello que no supimos enfrentar, siempre queriendo deslumbrar, resplandecer. Y hasta mi sombra brilla en esta ciudad, amor. No supiste enfrentar la realidad, y los días te hicieron comprender que no eras sirena, no.
La manera diferente de expresar los sentimientos nos hace especiales, y es así como una personalidad sin rumores puede convertirse en un ser que brilla por dentro. Lo dije antes: cuando la noche es más oscura, se viene el día en tu corazón (sin ese diablo que mea en todas partes y en ningún lado hace espuma). Pero son sólo patrañas, solo nubes que tapan el camino.
Un día intento expresarme y me salen sólo caretas serias, sin humor, asperas. Y luego, me refugio en la poesía, en mi música preferida, ante tanta hipocresía universal. Con un corazón tan confundido que se queja con latidos: para estar vivo no alcanza con respirar. Yo aprendí a ser argentino, con psicólogo incluido, a morir sin que lo noten lo demás.
Y no puedo cambiar toda una vida a lo largo de dos, ni tres, ni cien días. Años debajo, escondiendo la bronca, la lucha por algo que muy pocas veces tuve claro qué es. Ahora no lo sé, lo perdí de vista. Se alejó mi fiel conciencia cuando te fuiste al cielo. Lo más curioso es que no entiendo ya que esperar. Y sin embargo, espero, como siempre que te espero.

“No me mires así, Dios me ha hecho para caer, y no sientas pena por mí. Tal vez vivir cueste el pecado, y si todo lo soñado no vive en la realidad, es el ángel que te cuida, que se está muriendo acá.”

-

Una y otra vez empiezo a escribir, pero me caigo, me pierdo. Empiezo con una ilusión que, antes de cualquier apogeo, se destroza en mil pedazos. Un segundo. Un segundo de felicidad y mil de pelea. Ya nada aquí me divierte, como solía ocurrir. Voy persiguiendo mi risa, pero ella deprisa se fuga, escapando una y otra vez del terrible poder de mi imaginación.
Somos presos de nuestras palabras, pero más atrapados estamos en nuestros hechos, en nuestra libertad. Atrapado en libertad. Sí. Me pierdo. Siento una chispa adentro que no puede hacerse fuego, una chispa que no crece, que se hace agua. Aquí, allá, adónde, por qué. Un mundo que se crea infinitamente pero que esa puta realidad te lo tira abajo una, otra, otra, y otra vez. Hasta que llega un día que no tenés más fuerzas para seguir, y te derrumbas, o crees que te derrumbas. Crees que no podés caer más abajo de donde estás. Pero te mentís, te figuras una realidad que puede ser veinte veces peor. Y después, el miedo. Fría sensación de soledad y ambición. El miedo. Te pide que seas su amigo, no te quiere dejar, y vos, ya sin fuerzas para seguir teniendo esa chispa, esa ilusión, te volvés a caer.
Me dicen que la vida no es tan compleja, que uno puede salir adelante sin tantos problemas y teniendo claras las metas. Pero mi problema no es salir adelante. Siempre que me lo propongo salgo adelante. Mi problema es ese mundito, ese pesado culo de metal que se planta y se convierte en una pared que ni siquiera me escucha, y yo, fingiendo mi lucha, engañándome otra vez.
Hay mundos y mundos. Están los mundos fríos y mentirosos, están los mundos de soledad, los de compasión, los de indiferencia. También existen los verdes y azules, los del crimen, pensar o actuar, los de la música, los del arte.
Yo creo que vivo en un mundo apartado del curso de la sociedad. Estoy adentro pero estoy afuera. No consigo entrar, no tengo claro qué quiero hacer, en qué quiero poner todas mis fichas. Me siento sólo. Siempre me sentí solo. Nadie me puede decir que quiero y eso me da miedo. Se le acaba la ironía a la vida con tremenda soledad. I used to love this rock and roll world but, now I love this suicide world, dijo Luca. Y ahora es preso de sus frases. Sentía lo que dijo, vivía en un mundo de heroína y alcohol. Pareciese que el poder más fuerte y terrible es el de la adicción. Esta maldita ironía de los dioses de darnos los ojos de Borges…

Somos los mismo de siempre

Está lloviendo, imaginá. Está todo gris, no sabés dónde buscar para encontrar la compañía adecuada. Llorás, y llorar te consuela. Te encerrás en tu dolor, y eso te hace sentir bien. Te hace sentir que sos el centro del mundo. No digo que esté mal, sino que es una exageración. Toda esta mentira nos encerró y no nos dimos cuenta. Y ahora ya estamos adentro, nena, ya no podemos salir. Los mismos de siempre serán por siempre los mismos de siempre, pero se han procreado, y estan todos presentes, buscandote, y vos no te dejás ver. No te dejas ver, pero estás triste, y asentuas tu tristeza con mentiras, con falsas ilusiones. Las falsas ilusiones te llevaron al placer de la egocentría, de la piadosa mentira que han impuesto todos, ellos y yo, yo y ellos. Vos que cargas tus penas por error. Vos que tras un rock and roll feliz, crees que todo se soluciona con palabras, y no es así. Somos todos iguales, pero algunos son mas iguales que otros. Siempre fue así.
Estoy cansado de escribir, no me hace bien. Pero escribo para contar una historia, una historia que me encierra, y que me deprime en mi tristeza.
Ella nació en agosto del año 1993, ahora tiene catorce años, esperando los quince. Pero siempre le gusto aparentar más. Siempre le gusto decir que tenía 20, como a todas las personas de su ideología. La última vez que la vi se despidió de mi, y en sus ojos hablo la tristeza, no podría repetir lo que me dijo, nunca lo podré volver a repetir, me moriría, me moriría de ansias, querría saber más de lo posible, y eso es realmente imposible. Por eso escribo. Escribir me da saber, y saber me hace entenderte. Dios te ha hecho para caer, y no siento pena por tí, tal vez vivir cueste el pecado. Pero el verdadero pecado, y ese pecado es la libertad. Ella quiso ser libre, y la entiendo, todos deberíamos entenderla. No sé dónde está ahora, pero pecando ya no, ya no puede pecar más: la rechazaron, la mandaron a otro lugar, sólo porque era diferente, porque era superior. Era superior porque fue la única persona que quiso morir antes que vivir encerrada. Murió con una verdad presente en su memoria. Estuvo a solas consigo misma, y entendió que hay una sombra para cada luz, corriera a donde corriera. Nunca quiso ser realista, eso la llenaba de pena, la llenaba de soledad. Secando al ojo de la lagrima, se perdió de vista. Nunca la olvidaré. Se fue al abismo, ese abismo que guarda la sombra que la ocultaban de ella misma. Y hay algo ahí del otro lado que le dio la mano, para llegar hasta ella, para poder encontrarse por segundos, por instantes, con la verdad. Y la verdad me causa depresión, prefiero no enunciarla. Pueda que muera con una verdad olvidada en tu memoria, pero prefiero que sea así. Prefiero no caer en la verdad, prefiero vencerme, como vencido estoy, antes de entrar en el mundo irreal, pero verdadero, de las ilusiones.
Explotando recursos, nos faltan nuevos. Queremos aprender algo nuevo, algo que nos llene de valor. Pero muy lejos está. Hay que luchar, si, hay que luchar. Y lo más probable es que nunca lleguemos a conocer la verdad. Pero, ¿acaso importa? Si el final es en donde partiste, acaso tiene alguna importancia. Si, algunos me dicen que sí. Yo hasta cierto punto lo creo. Después ya no. Total, toda el agua va hacia el mar, y el mar es el rey de todo. Es el principio, el problema y el final. Es todo, lo blanco y lo negro.
Inés quiso morir, y murió, no necesito nada especial. Solamente murió, como ella quería. ¿Cómo? ¿Para qué querer saber cómo? Somos los mismos de siempre, entendamonos. Esos que hace tiempo dejaron de ambiciar codicia. ¿A dónde vas, que buscas, en el frío de la noche? Tu soledad como un disfraz, te diferencia en la gente. No sé muy bien lo que te pueda pasar. Pero es tu problema, no el mío. Amor, dicen algunos. Murió por amor, pero no lo creo así. El amor no es tan fuerte. Hay algo más, eso que no entendemos, eso que queremos buscar y no encontramos, ni sabemos para donde encarar.
Quería ver, quería entrar, y comprendió que nadie le iba a hacer mal. Vio. Entró. Y se entrego al amor, a la soledad y a la verdad. ¿Fue feliz? No lo sé, no se lo pregunté. Pero me dijo: "Nunca estuve sóla, quizás porque no soy ni un dios, ni un monstruo". Peleó para librarse de la mentira, y lo logró a medias, pero pudo entender lo suficiente cómo para sacrificarse. Y ahora a lo mejor está sola, a lo mejor es un dios, o un mounstro. No lo sabemos, ni lo vamos a saber. Ser socios de esta sociedad nos puede matar, y ella murió. Por verdad, sí, murió por verdad. Nunca aprendió cómo debe vivir el humano. Y no quiso ser humana. No quiso pelear en vano. Por oro, por tierras, no. Ella peleó por lo que le parecía importante. Por la libertad. Y fue libre, sí, fue libre.
Libertad, eso será lo importante. La libertad. O el dolor. O la felicidad. O nada, solamente nada. No lo sé. No puedo saberlo. Buscando un rumbo, lograré concluir en algo. No sé cómo ni cuándo ni dónde, pero estoy seguro que hay algo más, que lo voy a descubrir. Música. Música en tu vida.