Siempre que alguien te empuja, o te alienta, el impulso dura poco. Es tan pequeño, y a la vez tan importante. Hoy no fue un buen día. Me cansé de extrañar, me cansé de querer y no poder encontrar la forma, el camino. El sol hoy se escondió, a pesar de estar brillando bien fuerte. Me duele la cabeza y no tengo sueño. Me torturo, hasta que se me frustan las ideas, se me acaba la ilusión.
Si sigo creyendo es porque confío en todas las cosas que pasaron, y que no fueron mentiras. Estoy cansado de escribir siempre el mismo verso. Hoy sigo amando, y no lo puedo reprimir. Pienso que tal vez los días sean más leves. Pero quiebro, y lo importante es que no me veas. Quiebro porque imagino como sería todo, si las cosas se hubiesen hecho bien. Y quiebro porque cada cosa en mi vida, me hace acordar a vos. No puedo vivir sin pensar en vos.
Como Fontanet, creo en las cosas que me hacen renacer. De todos modos, el problema es que antes de eso, me voy muriendo, una y otra vez. Cree en esas tardes que viví, jugando a la pelota. Yo creo en esas tardes en tu casa, o en la mía, o tomando algo, entre la risa y el llanto, entre las peleas y las discusiones pelotudas, que siempre terminaban arreglandose en un rato. Creo en los besos, en los abrazos, y en las miradas. Creo en esa sonrisa que me hace temblar. Creo en la chocolatada con azucar y en el café cortado. Creo las canciones que fueron cantadas, y en las que todavía no cantamos. Creo en las lágrimas de los dos, si. Creo que nada fue en vano, y que esto tampoco es en vano. Creo que no viste ni la mitad de películas que vi yo y eso me encanta. Creo en tu voz, que siempre necesita estar haciendo algo. Creo en tus preocupaciones y en las mias también. Creo que nunca más voy a mentir de nuevo, y que nunca es demasiado tarde para arrepentirse. Creo que estás lejos, pero que todavía hay algo. Creo que este amor no tiene fronteras, más allá de las limitaciones que le pongamos. Creo que nos faltó ir a Oliveros, o dormir juntos, solos, alguna noche. Creo que con una palabra puedo decir mil cosas. Creo en el chuchi, y en el chuchurrunchín, y en mi amor. Creo en las horas incontables hablando al pedo por teléfono. Creo en mi Dios, creo en mis ojos cuando te veo, que al fin y al cabo, también son tuyos, como todo lo que tengo.
Creo millones de cosas, y casi todas tienen que ver con vos. Se hace dificil acordarse de todo el camino, porque fue muy largo. Los problemas fueron cambiando, y las cosas siempre fueron para mejor. De a poco, fuimos creciendo terriblemente, hasta llegar acá, y ahora, ahora seguimos creciendo.
Creo tantas cosas que no quiero dejar de creer. Creo que creer es mi vida, que la esperanza de algo utópico, ilógico, es lo que me da vida todas las mañanas, cuando tengo que afrontar un día más. Creo que este verano puede ser el mejor de nuestras vidas, pero lo quiero con vos. No quiero estar sólo nunca más. Creo que me enseñaste como tengo que ser, para llegar a ser alguien. Hoy, lo único que quiero es ser tu compañero, tu persona, tu alma de confianza. Es lo más importante, y lo primordial, para seguir.
Creo en la vida, en la noche, en tu alma, y no creo en todo lo demás. Creo en tu voz. Creo en el sol, si me cura las heridas. No hay rima que rime con vivir. Y creo en que lo gracioso del sol es cuando no ve nada. Creo que lo lindo de la noche y las estrellas, es que tu rostro habita en todas ellas. Creo que lo lindo de mi vida es el saber, que la gobierna tu ser.
Podríamos ser tan felices, podríamos ser los más feciles, si. Estoy seguro que hay algo que nos une, y que no se puede terminar. Quiero decir tantas cosas, que no me sale ninguna. Quiero buscar, y quiero encontrar. Estoy buscando, y no estoy encontrando más que piedras que niegan lo que esconden. Me dicen que me la juegue, que no estoy haciendo nada. Que alguien me explique, por favor. Hay días en los que necesitamos una mano, y hay otros que la mano la tenemos que sacar de donde no existe. Hoy no fue ninguno de esos dos días. Hoy la mano no la saqué de ningún lado, y me cuesta más que nunca avanzar.
Mejor una casa sin techo, así se pueden ver las estrellas.
Eso me dijeron, y eso es lo que tengo hoy. Estoy encerrado dentro de cuatro paredes, cuando pude ser el dueño de todo, pero las estrellas no son de nadie. Hoy, desde el cielo, me guío en tus ojos. Si. Hoy, cuando patino, y patino, y vuelvo a patinar, vos sos la luz. Eso entendí, y con eso me alcanza. Al principio yo hablaba de que estaba encerrado, y que no la veía. Ahora sí, y te veo mejor que nunca. Siempre te voy a estar mirando, despacio, recorriendo cada parte de tu cuerpo.
HAY MILLONES DE MOTIVOS, CIENTOS DE RAZONES, PARA PELEAR. HOY ENCONTRÉ LA MEJOR DE TODAS, EL AMOR. HOY SÉ QUE ESTAR CON VOS ES LO QUE ME HACE MÁS FELIZ, Y ESE VA A SER EL MILAGRO, HOY COMO SIEMPRE.
No hay comentarios:
Publicar un comentario