Intentar ser concreto, sin dar vueltas, ni exagerar. Mi última parte independiente quiere explicarse, quiere preguntarte si va a estar tranquila alguna vez. Ese vacío en el pecho y ese querer irse, siempre de alguna manera. Ese caminar cansado, esquivando falsas ilusiones. Esa tranquilidad de saber que existe el amor, y el miedo de pensar en lo que va a venir. Dicen que para aprender, primero hay que equivocarse, pero cada caída es un golpe duro, y el que sabe fracasar queda marcado, cruda y duramente, por lo que perdió en cada parada.
Tengo toda una vida para sentir, para ganar y perder, para caer y resurgir, para soñar y despertar, para esperar y esperar. Y sin embargo, lo que me hace sostenerme en pie, no es la ilusión de ganar (no confundan la rabia con el perro), ni la fe de resurgir, ni mucho menos, los sueños que van a venir. No creo mentir, vivo sin esperar nada a cambio. Creo que las cosas están mal, no acá, cerca, pero viendo un poquito más. Escuchando y no olvidandose de lo que uno aprende, de lo que tiene sobre la mesa (ahí nomás).
Me escribo y me leo, sosteniendo vivo el problema del espejo, que Borges tanto trató de descubrir. Me miro al espejo y no veo algo que valga la pena. Veo lo que pudo ser y lo que fue, y es un golpe. Miro lo que hice y lo que hago, y es un golpe. Miro como desconfío y reprimo el sentimiento de bronca contra los de al lado, y no puedo seguir creciendo.
No exagero, no es tan grave tampoco, pero me siento cada día más normal. No tengo tantas fuerzas como antes, estoy colgado en idioteces. Más allá del Dios y el sol, y más lejos de lo que una sola mente humana puede sacrificar por los demás, hay forma de hacer entender qué es lo que busco. Pero me es dificil, es como un laberinto de preguntas y falsedades, que se hace imposible salir sin corromperse.
Siempre que haya mundo habrá caretas que la van a seguir boqueando.
Ojalá, que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan, ojalá la luna pueda salir sin ti. Parece tan fácil. En cualquier sentido. Llevame a ver las estrellas, llevame a decir si si si si. No me malinterpretes, no. De algún lado te conozco (susurró) y aunque todos rian lo que digo y sin sentido, yo todavía creo a simple vista en el amor. (Y con respecto a tu propuesta, no vaciles mi respuesta, que es cien por ciento, si si si si). Por las calles de la muerte, donde sé que muy poquitos van, donde el Diablo y Dios se juntan tan a menudo a fumar esa bendita pipa de la paz.
Pienso en lo que siento y lo que me hago sentir, y es una película de imágenes que apenas puedo relacionar.
ya estoy escribiendo idioteces.
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