Si pensaba que era imposible, era más posible que la vida. Era magia, y ahora es el cielo, el mar y la tierra. Era importante, y ahora es la razón. Ya no son mentiras, no hay más mentiras. Tenías el precio puesto desde ayer, y lo pagué. Pensé que te había perdido, y ahora me siento vivo, siempre con un peso que no creo poder sacarmelo de encima, pero vivo al fin, más que nunca. Es cálida la sensación de que todo está bien, que nada va a estar mal. Ojalá que me muera así, si me voy a morir.
Nunca falta este toque por si las moscan van, y es el mismo que el tuyo, porque vos vas detrás. Te toco, te siento. Estás tibia, tan tibia que me dan ganar de morderte, de comerte. Y me gustaría poder liberarte para siempre, que viajes conmigo, a donde podamos ir, a cualquier lado, si todo va a estar bien.
Me duele esta impotencia, me duele muchísimo. Es tarde para volver a empezar, porque estoy tan convencido de seguir acá que no tengo ojos para otra cosa.
Que me trague la tierra, que me coman los dinosaurios, o que estés acá. Ni un momento, ni la eternidad, esto va más allá. Quiero que seas mia para siempre, y quiero que sea lo que yo quiero y que vos quieras que sea así. Tantas cosas gustaría de contar al cielo, si pudiera.
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