Se me acaba el día, y con el día se va mi ilusión. Dicen que la ilusión es como las semanas, como los meses y como los años. El domingo es el peor día, porque nos arrastramos por el piso, con el autoestima tan baja que terminamos tirados en la cama, sufriendo lo que no sabemos sanar. El lunes se renuevan las esperanzas.
Creo ya que no hay nada que me pueda hacer entrar en razón. Descubri que ciertos fuegos no se encienden frotando dos palitos. Y, como dijo otro compañero, sin tu voz caeré, no podré ilusionarme otra vez, porque el fuego que une nuestras almas morirá cuando deje de ver.
No te mientas, no digo que esto tenga que ser así, no. Pero te pido que no seas tan cruel con vos. No te trates mal, que siempre se encuentran salidas. No sé que va a pasar, y estoy con la punta del pie en la tierra, y con el cuerpo en el abismo, y a pesar de todo, creo. Creo en mi si te veo hoy. Creo en tu estrella, en aquella que busco en mi sueño mejor, para poder luchar. Creo en la gente que me ayuda dia a dia, a pesar de haber metido la pata una y otra vez. Creo en vos, sí. No sé si está bien, pero creo en vos más que en nadie, y eso me hace ir para adelante. Confío en que se puede superar cualquier cosa en la vida, aunque lleve tiempo y esfuerzo.
Trato de analizarlo que me está pasando.
Hay una sola cosa que siento que es verdad.
Y no me puedo acostumbrar.
El tiempo me trata de curar.
Pero sigo cantando, por eso vivo.
Por ella y por todos los que se me han ido.
Mi ilusion es la ilusa que ve salvacion,
mi ilusion es mi estrella, mi Dios, mi razon
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